Diseñar para usuarios intermitentes

 UX para quienes entran “cada tanto” (y no recuerdan nada)

Descubrí cómo diseñar experiencias UX para usuarios intermitentes: personas que usan tu app cada tanto, olvidan flujos y necesitan claridad inmediata sin onboarding pesado.



Introducción: no todos los usuarios viven dentro de tu app

Existe una fantasía silenciosa en el mundo del diseño digital:
la idea de que el usuario entra todos los días, se acuerda de todo y aprende el sistema con el tiempo.

Pero la realidad es otra.

En muchísimos productos (especialmente en Argentina y Latinoamérica), el usuario no es constante. Es intermitente.

Entra cuando lo necesita.
Resuelve lo urgente.
Y desaparece.

Y cuando vuelve…
no se acuerda de nada.

No recuerda dónde estaba el botón.
No entiende por qué hay que hacer tres pasos.
No sabe si tiene que iniciar sesión o registrarse.
No se acuerda cómo se llama esa sección.
No tiene paciencia para reaprender.

Entonces, diseñar para usuarios intermitentes no es un “detalle”.
Es una forma de diseñar para la vida real.


¿Qué es un usuario intermitente?

Un usuario intermitente es alguien que usa un producto de forma esporádica o irregular.

No entra todos los días.
No se vuelve experto.
No memoriza flujos.

Puede usar tu app:

  • una vez por semana
  • una vez por mes
  • solo cuando hay un problema
  • solo cuando necesita una acción puntual
  • en momentos de urgencia

Y lo más importante:
cuando vuelve, se siente nuevo otra vez.

Ejemplos reales de usuarios intermitentes

Este tipo de usuario aparece muchísimo en productos como:

  • apps bancarias (pagar algo, ver saldo, transferir)
  • trámites y gobierno (AFIP, turnos, certificados)
  • salud (turnos médicos, resultados)
  • e-commerce (compra ocasional)
  • seguros (cuando hay un siniestro)
  • educación (cuando hay entrega o examen)
  • apps de servicios (luz, gas, internet)

En estos casos, el usuario no busca explorar.
Busca resolver.

Y si el diseño no acompaña, el resultado es:

📍 frustración
📍 abandono
📍 soporte saturado
📍 errores evitables
📍 desconfianza en el sistema


Por qué los usuarios intermitentes son tan comunes en LATAM

En contextos como Argentina, el uso intermitente se potencia por factores muy concretos:

  • conectividad irregular
  • datos móviles caros
  • celulares con poca memoria
  • apps pesadas que tardan en cargar
  • ansiedad económica y urgencia
  • usuarios multitarea
  • desconfianza en sistemas digitales
  • uso compartido de dispositivos (familia)
  • poca tolerancia a fricción

En este escenario, no se trata de “enganchar al usuario”.
Se trata de no hacerlo sufrir.


El error más común: diseñar como si el usuario fuera experto

Muchas experiencias están diseñadas para usuarios que ya conocen el producto:

  • menús complejos
  • secciones con nombres internos
  • pasos innecesarios
  • textos mínimos “porque ya se entiende”
  • funciones escondidas
  • navegación que exige memoria

Pero el usuario intermitente no tiene esa memoria.

Y ahí aparece la diferencia clave:

Usuario frecuente vs usuario intermitente

Usuario frecuente:

  • aprende con el tiempo
  • explora
  • recuerda
  • tolera detalles

Usuario intermitente:

  • necesita claridad inmediata
  • no explora
  • olvida
  • se frustra rápido

Entonces, si tu producto está lleno de “cosas que se aprenden con el uso”…
lo estás diseñando para un tipo de usuario que quizá ni existe en tu caso.


Señales de que tu producto NO está pensado para usuarios intermitentes

Si te pasa esto, tenés un problema:

  • el usuario vuelve y no sabe por dónde empezar
  • el sistema no le recuerda qué hizo antes
  • no hay “historial” visible
  • las acciones importantes están escondidas
  • el flujo requiere demasiados pasos
  • el texto es ambiguo (“Continuar”, “Aceptar”, “Listo”)
  • el usuario no sabe si se guardó algo o no
  • el sistema no da feedback claro
  • el onboarding es obligatorio cada vez que se actualiza algo

Diseñar para intermitencia es diseñar para volver a cero.

Y eso no significa “hacerlo más básico”.
Significa hacerlo más claro.


Principio #1: diseñá para “volver sin culpa”

Un usuario intermitente vuelve como si fuera la primera vez.

Entonces tu diseño debería decirle, sin decirlo:

“Tranquilo, no tenés que acordarte de todo.”

¿Cómo se logra eso?

  • con navegación obvia
  • con etiquetas claras
  • con acciones visibles
  • con feedback inmediato
  • con una interfaz que no exige memoria


Principio #2: priorizá las tareas más comunes (y hacelas accesibles)

Si el usuario entra “cada tanto”, entra por algo puntual.

Entonces, lo primero que debería ver es:

✅ lo que más se usa
✅ lo que más se necesita
✅ lo que más resuelve

Ejemplo: app bancaria
El usuario intermitente entra para:

  • ver saldo
  • transferir
  • pagar
  • consultar movimientos

No para explorar “beneficios” o “personalización”.

UX realista: accesos directos

En home, priorizá:

  • botones grandes
  • acciones claras
  • texto directo
  • accesos a “lo urgente”

Esto no es simplificar.
Es respetar el contexto.


Principio #3: usá reconocimiento en vez de recuerdo

Una regla clásica de usabilidad dice:

📌 Es mejor que el usuario reconozca, a que tenga que recordar.

Para usuarios intermitentes esto es vital.

Ejemplos de reconocimiento

  • historial visible de últimas acciones
  • “última transferencia” con acceso rápido
  • “últimos pagos”
  • “repetir acción”
  • favoritos
  • recientes
  • búsquedas sugeridas

Esto reduce esfuerzo mental y hace que la experiencia se sienta familiar, incluso después de semanas.


Principio #4: diseñá para uso esporádico = diseño para poca paciencia

El usuario intermitente suele estar en modo:

📍 “lo hago rápido y me voy”
📍 “no tengo tiempo”
📍 “solo necesito esto”
📍 “por favor que no falle”

Entonces, si tu flujo tiene:

  • pasos innecesarios
  • confirmaciones repetidas
  • pantallas decorativas
  • banners que tapan acciones

…estás creando fricción.

Pregunta clave:

¿Cuántos pasos necesita realmente esta acción?

Reducir pasos no es apurar al usuario.
Es eliminar obstáculos.


Principio #5: onboarding progresivo (no onboarding eterno)

El onboarding tradicional es:

“Te explico todo ahora, aunque no lo necesites.”

Para usuarios intermitentes, esto suele fallar.

Porque:

  • no lo leen
  • lo cierran
  • se olvidan
  • vuelven después y ya no sirve

Mejor: onboarding progresivo

Mostrar ayuda solo cuando aparece la necesidad.

Ejemplo:

  • “¿Querés guardar este contacto para la próxima?”
  • “Podés repetir esta acción desde ‘Recientes’”
  • “Este comprobante queda guardado en Historial”

Pequeño, contextual, útil.


Principio #6: microcopy que acompaña (sin hablar de más)

El microcopy en experiencias intermitentes tiene una misión clara:

📌 reducir incertidumbre.

No tiene que ser largo.
Tiene que ser útil.

Microcopy útil en intermitencia

  • “Se guardó correctamente”
  • “Te avisamos cuando esté listo”
  • “Podés retomar desde Historial”
  • “Última vez: 12/08”
  • “Este proceso tarda aprox. 2 min”
  • “No se cobró nada todavía”
  • “Podés editar antes de confirmar”

Eso calma.

Y cuando el usuario está intermitente, la calma es UX.


Principio #7: estados del sistema bien diseñados (porque el usuario no tiene paciencia)

Los usuarios intermitentes no tienen “confianza acumulada” en tu producto.

Entonces, cuando algo tarda o falla, piensan:

  • “se trabó”
  • “perdí todo”
  • “me van a cobrar dos veces”
  • “esto no funciona”
  • “mejor lo hago por otro lado”

Lo que necesitás sí o sí

  • loaders con mensaje claro
  • confirmaciones visibles
  • estados vacíos bien explicados
  • errores accionables
  • mensajes que no culpen

Ejemplo:

❌ “Error inesperado”
✅ “No pudimos cargar tus movimientos. Probá de nuevo en unos minutos.”


Principio #8: diseñá para “una sola sesión”

Un usuario intermitente muchas veces no vuelve “después”.

Quiere resolver ahora.

Por eso, pensá en tu experiencia como si tuviera que funcionar en una única sesión:

  • entrar
  • entender
  • hacer
  • confirmar
  • salir

Si en ese proceso hay dudas, la experiencia se rompe.


Principio #9: la memoria del usuario es frágil (pero tu producto puede ayudar)

En lugar de exigir memoria, tu producto puede sostenerla.

Funciones que ayudan muchísimo

  • historial claro
  • comprobantes accesibles
  • repetición de acciones
  • “guardados”
  • “recientes”
  • recordatorios
  • notificaciones útiles (sin spam)

Porque el usuario intermitente no quiere aprender.
Quiere confiar.


Principio #10: el diseño para intermitencia también mejora la accesibilidad

Esto es importante:

Cuando diseñás para alguien que “no se acuerda”, también estás diseñando para:

  • personas mayores
  • usuarios con baja alfabetización digital
  • personas neurodivergentes
  • usuarios estresados
  • gente que está resolviendo algo en crisis
  • usuarios con poco tiempo

O sea: diseñar para intermitencia es diseñar para humanidad.


Ejemplos de mejoras rápidas (para aplicar ya)

Si querés una lista práctica para revisar tu producto:

✔ Home

  • acciones principales visibles
  • jerarquía clara
  • no esconder lo importante

✔ Navegación

  • nombres obvios
  • íconos con texto si es necesario
  • consistencia

✔ Flujos

  • menos pasos
  • confirmaciones claras
  • opción de “volver” o “editar”

✔ Textos

  • claros y cortos
  • sin relleno
  • sin infantilizar

✔ Confianza

  • explicar qué pasa
  • mostrar estados del sistema
  • evitar incertidumbre


Conclusión: diseñar para usuarios intermitentes es diseñar para la vida real

No todos los usuarios son constantes.
No todos exploran.
No todos aprenden.

Muchos entran con urgencia, con poca paciencia y con memoria corta.

Y eso no los hace “malos usuarios”.
Los hace humanos.

Diseñar para usuarios intermitentes es diseñar con empatía real:

  • sin exigir
  • sin complicar
  • sin hacerlos sentir perdidos
  • sin obligarlos a reaprender

Porque un buen producto no se mide por lo lindo que se ve.
Se mide por lo bien que funciona cuando el usuario vuelve…
y necesita resolver algo YA.

Publicar un comentario

0 Comentarios